Detenernos cada día a pensar qué es lo importante para nosotros, tomar distancia, pasar tiempo de calidad con la familia, hacer ejercicio, estar cerca de las personas que nos necesitan. Amar la sociedad de la información y todo lo que nos ofrece, pero también filtrar lo que nos perjudica. Autocontrolarnos.
En este sentido, el autocontrol debe ser activo y permanente, porque el ritmo de cambio en la sociedad es vertiginoso. De ahí la importancia de “detenerse cada día y pensar lo que es importante”.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario