
Si me preguntaran ¿ Qué aprendiste hoy? Te diré que mucho.
Cuando existen fricciones entre los empleados queda vulnerable la imagen institucional. El cliente no tardará en ver fragmentada la empresa.
Si los superiores no cuidan las relaciones con los empleados que están en directo contacto con el cliente. Es probable que el empleado transmita su desencanto, desaliento y frustración al cliente. En lugar de cuidar y proteger la imagen de la empresa.
En el caso de que las cosas sucedan con margen de tiempo para pensar es probable que el empleado racionalice y pueda decir: tengo puesta la camiseta de mi empresa. No diré tal o cual cosa al cliente. Este sería un final muy feliz.
En cambio, cuando todo sucede en caliente, rápido, el superior maltrata a su empleado y éste tiene que atender inmediatamente al cliente, los sentimientos no permiten al empleado separar las cosas. El hombre es razón y sentimiento, dos cosas inseparables en el trabajo.
De todas maneras, aunque el empleado actúe con madurez y profesionalismo. Nada cambia la realidad de la comunicación interna. Por eso, la mejor solución es luchar por una relación interna fluida, de confianza y respeto.
Teóricamente este es un tema muy estudiado. Pero hasta que no se racionaliza y se detectan situaciones en la vida institucional, no se pueden poner en marcha acciones para mejorarla.


